Acompañadnos a descubrir el enigmático cenote de Chapalla y la profunda cueva de Anjaramachay en esta excursión desde Ayacucho. Nos espera un viaje lleno de misterio y paisajes impresionantes.
Itinerario
A la hora indicada nos encontraremos en la plaza de Armas de Ayacucho para poner rumbo hacia Carampa. A mitad de camino, haremos una breve parada en Condorcocha por si queréis desayunar por vuestra cuenta.
Tres horas y media después de haber dejado atrás Ayacucho, llegaremos al cenote de Chapalla, en Carampa. Tras caminar unos 20 minutos, admiraremos este impresionante agujero de al menos 50 metros de diámetro que destaca por sus aguas de color verdoso, alimentadas por manantiales subterráneos. ¡Un paisaje natural que os dejará sin aliento!
Después, nos dirigiremos a la cueva de Anjaramachay, situada a menos de 10 minutos caminando desde el cenote. ¿Sabíais que aún no se conoce el final de esta gruta? Debido a la falta de oxígeno, solo se permite el acceso hasta cierto punto.
Tras disfrutar de esta aventura subterránea, iremos a conocer a las mamitas vianderas, unas mujeres que nos servirán comida típica peruana. Podréis comprar platos tradicionales como trucha frita, chicharrón o caldo de gallina, entre otros.
Con las energías repuestas, iniciaremos nuestro retorno hacia Ayacucho y llegaremos al punto de encuentro después de unas 11 horas de excursión.