En esta excursión desde Esquel viajaremos hasta el Parque Nacional de Los Alerces entre bosques nativos, y llegaremos al lago Menéndez para ver el glaciar Torrecillas. ¡No podréis parar de hacer fotos!
Itinerario
Tras pasar a recogeros a la hora indicada por vuestro hotel de Esquel, emprenderemos un viaje hacia el corazón de uno de los paisajes más impactantes de la Patagonia: el Parque Nacional de Los Alerces. ¡Arrancamos!
Pasados unos 45 minutos de trayecto, llegaremos a Villa Futalaufquen, una aldea rodeada de coihués, cipreses y ñires. Aquí se encuentra la entrada y el centro de interpretación del parque, donde nos empaparemos de la historia de esta área protegida desde 1937. Conoceremos su labor por la preservación de alerces milenarios a través de maquetas, fotografías y paneles. ¿Qué mejor introducción?
A continuación, iremos a Puerto Limonao para realizar una caminata de unos 500 metros entre arrayanes y helechos que nos conducirán a la hostería Futalaufquen. Veremos esta joya arquitectónica diseñada por Bustillo con elegancia. Las panorámicas del lago aquí serán un adelanto de lo que nos espera.
El próximo destino será en el Mirador de Pinturas Rupestres, al que llegaremos a bordo del vehículo. Descubriremos los grabados milenarios con tonos ocres que nos hablarán del vínculo entre los antiguos habitantes y la naturaleza. ¡Desde allí la vista al lago Futalaufquen es preciosa!
A 4 kilómetros nos esperará la cascada Irigoyen, a la que ascenderemos a través del bosque. Llegaremos a la base de la catarata y sentiremos la bruma fría del agua, mientras nos detenemos en un momento de contemplación. Después, seguiremos hacia la pasarela del río Arrayanes para caminar durante 1,5 kilómetros.
Cuando el hambre apriete, nos detendremos a disfrutar de un almuerzo tipo pícnic que incluye pizza, pinchos, embutidos y tartas. Todo acompañado de vino, zumos y agua. ¡Que aproveche!
Podremos ver el río Menéndez, que fluye desde la cordillera como una arteria que da vida a todo el valle. Su cauce nos guiará hasta Puerto Chucao, donde se abrirá ante nosotros uno de los paisajes más esperados de la excursión: el lago Menéndez. Rodeado de un anfiteatro de montañas nevadas, esta laguna se engalana con el glaciar Torrecillas, que domina el paisaje a más de 2200 metros de altitud.
¿Sabíais que el lago Menéndez es el único del parque Los Alerces donde no se permite la navegación a motor? Este hecho protege su ecosistema y lo convierte en el más limpio de la región. Además, por alimentarse de glaciares, sus aguas turquesas son de un tono de lo más intenso. ¡A tomar fotos se ha dicho!
Antes de emprender el regreso a Esquel, tomaremos una merienda con un snack dulce y salado con té, café y mate. Finalmente, os dejaremos en vuestro hotel tras ocho horas y media de excursión.