En este tour por Filadelfia y la región Amish recorreremos los escenarios de la independencia de Estados Unidos y conoceremos el modo de vida tradicional de Lancaster.
Itinerario
A la hora indicada nos reuniremos en el número 239 de Arch Street para comenzar un recorrido por la Filadelfia fundacional, una ciudad donde la arquitectura civil del siglo XVIII quedó ligada para siempre al nacimiento político de Estados Unidos.
¿Primera parada? La Campana de la Libertad, convertida con el tiempo en símbolo universal de libertad. ¿Sabíais que la campana original se encargó en 1751 a una fundición de Londres? Además, se agrietó en la primera prueba, por lo que hubo que refundirla en Filadelfia.
Seguiremos hacia el Independence Hall, antiguo Pennsylvania State House, un edificio georgiano de ladrillo rojo, composición simétrica y sobria monumentalidad. Hablaremos de cómo en sus salas se debatió y firmó la Declaración de Independencia y la Constitución, motivo por el que hoy está reconocido como Patrimonio Mundial.
Muy cerca contemplaremos Congress Hall y el President’s House Site, dos espacios indispensables para interpretar la primera etapa institucional del país.
Después, en Old Town, nos acercaremos a Elfreth’s Alley, una calle empedrada trazada a comienzos del siglo XVIII que está considerada una de las vías residenciales habitadas de forma continua más antiguas de Estados Unidos. Sus 32 viviendas, levantadas entre 1720 y 1836, conservan el estilo doméstico georgiano propio de la Filadelfia colonial. También podremos ver la Casa de Betsy Ross, figura ligada a la tradición de la primera bandera estadounidense.
Tras cuatro horas de tour por Filadelfia, emprenderemos un viaje de una hora y media hacia el condado de Lancaster. Allí visitaremos la comunidad Amish más antigua y numerosa del país.
Al llegar, haremos una visita de cuatro horas en la que conoceremos un modo de vida de raíz anabaptista, asentado en la sobriedad, el trabajo manual, la vida comunitaria y la limitación voluntaria de ciertas tecnologías.
Veremos sus carretas, sus explotaciones agrícolas y su paisaje rural, comprendiendo que no se trata de una recreación folclórica, sino de una cultura con profundas convicciones religiosas y sociales. Cuando el hambre apriete, os daremos dos horas de tiempo libre para comer.
Finalmente, emprenderemos el regreso a Filadelfia, donde llegaremos tras un total de entre 12 y 14 horas de excursión.
Orden del itinerario
Tened en cuenta que, por motivos de organización, el orden y duración de las visitas descritas en el itinerario podría variar.