En esta ruta de trekking por el Sendero Gravatá recorreremos uno de los caminos más hermosos y naturales de Florianópolis. Pasaremos por una playa escondida y disfrutaréis de una fauna y flora excepcionales.
Itinerario
A la hora indicada nos encontraremos en la vía Manoel de Meneces para iniciar esta excursión. ¿Estáis listos para sumergiros en la belleza salvaje de Florianópolis?
El sendero tiene una longitud de unos 3,5 kilómetros, con una dificultad moderada, perfecta tanto para expertos como para aquellos que disfrutan de una tranquila caminata en plena naturaleza. A medida que avanzamos, notaréis cómo el aire fresco y el sonido de la fauna local nos rodean, preparando el terreno para una experiencia única.
Pasaremos por la playa de Gravatá, un pequeño rincón escondido entre los acantilados que separan las famosas playas de Joaquina y Mole. Este trozo de paraíso es desconocido incluso para muchos residentes de Florianópolis, lo que lo convierte en un destino perfecto para quienes buscan escapar de las multitudes.
Aunque hoy es un enclave tranquilo y apartado, la Gravatá fue testigo de la llegada de navegantes y pescadores que, siglos atrás, encontraban en sus aguas un refugio natural. Actualmente, el lugar se conserva prácticamente intacto, como un tesoro escondido entre la exuberante vegetación de la Mata Atlántica.
A lo largo del sendero, tendréis la oportunidad de disfrutar de la biodiversidad de la región, con una gran variedad de especies de flora y fauna, como aves tropicales, mariposas y árboles. Si sois amantes de la fotografía, este es un lugar ideal para capturar imágenes de la naturaleza en su máxima expresión.
Un poco más adelante, llegaremos a una piscina natural de aguas cristalinas. Aquí haremos una pausa para que podáis disfrutar de un refrescante baño. La vegetación es tan densa que parece que estáis completamente aislados del mundo, en un lugar donde el tiempo parece detenerse.
Finalmente, llegaremos a un mirador que ofrece una de las vistas más espectaculares de la isla de Santa Catarina. Desde este punto, podréis contemplar la costa en todo su esplendor, el océano abrazando las montañas, y donde el azul del mar se funde con el cielo. Este será el momento perfecto para disfrutar de un pícnic en plena naturaleza. ¡Os encantará!
Una vez que hayamos disfrutado de esta experiencia única, nos despediremos en el mismo punto de inicio tras un total de entre tres y cuatro horas de actividad.