¿Queréis vivir una experiencia única en el Cañón del Antílope? Un lugar perfecto para ver las estrellas por su ausencia de contaminación lumínica. ¡Alucinante!
Observación de estrellas en el Cañón del Antílope
A la hora indicada nos reuniremos en Milepost 35.5, donde haremos una introducción de seguridad y orientación nocturna. Con la luz del atardecer, empezaremos a caminar hacia el Cañón del Antílope.
Desde el minuto uno, descubriremos una sinuosa grieta tallada en piedra arenisca. A cada paso, el cañón nos irá envolviendo con sus paredes estriadas de capas sedimentarias y superficies pulidas por la erosión.
Durante la caminata, iremos identificando rasgos geológicos típicos del Cañón del Antílope. Veremos curvas en S que suelen formarse cuando el flujo se canaliza por pasillos muy estrechos. También hablaremos de por qué estos cañones, pese a estar en un entorno desértico, pueden ser peligrosos con las lluvias esporádicas. ¿Sabíais que el agua puede concentrarse rápidamente?
A medida que el cañón nos aísle de la luz artificial y descendamos por escaleras, nos detendremos en puntos amplios y estables para la observación del cielo. Gracias a la ausencia de contaminación lumínica, podremos ver la Vía Láctea. Buscaremos la mejor zona en determinadas épocas y franjas horarias, y aprenderemos a identificar las constelaciones.
También será habitual ver satélites en tránsito y, con suerte, estrellas fugaces. En condiciones excepcionales, podríamos observar alguna sútil aurora boreal, aunque en Arizona es poco frecuente y depende de tormentas geomagnéticas intensas.
Finalmente, emprenderemos el regreso al punto de encuentro inicial, donde nos despediremos tras un total de dos horas de ruta.